Gestión de nutrición sin el uso de antibióticos

Ganado de corte

Steve Blezinger para la revista Progressive Dairy, publicado el 6 de agosto de 2019

Desde enero de 2017, la FDA (agencia federal del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos) implantó reglamentos más rígidos para antibióticos que son generalmente utilizados en la industria de alimentación animal. Los productores de ganado y aves de corral fueron acusados de uso excesivo de antibióticos, principalmente aquellos que estimulan el crecimiento, es decir, buscando aumentar la eficiencia alimentaria y las ganancias.

Los antibióticos que más preocupan a la comunidad médica y a los consumidores son aquellos considerados clínicamente importantes para uso humano. Fue posible observar que varios agentes infecciosos que afectan a los humanos se han vuelto más resistentes a los antibióticos comúnmente utilizados durante años para el tratamiento humano.

La transmisión de bacterias (en este caso, bacterias resistentes a los antibióticos) de animales a humanos es extremamente compleja. La causa más probable de este problema puede ser la prescripción excesiva de antibióticos por parte de los médicos y la mala administración de medicamentos por parte de los pacientes. En cualquier caso, las industrias ganadera y avícola están bajo presión para disminuir (o eliminar) el uso de antibióticos promotores del crecimiento en el alimento.

Aunque inicialmente la atención se concentró en los antibióticos administrados por medio de los alimentos, es decir, los que son usados específicamente para promover el crecimiento, la discusión se extendió al uso de antibióticos inyectables con fines terapéuticos, en gran parte debido a la falta de comprensión del consumidor sobre aspectos básicos de la gestión de la salud animal. La demanda de productos alimenticios orgánicos y sin antibióticos es una tendencia creciente.

Afortunadamente, el uso de estos en la alimentación en los últimos años ha sido mínimo. El uso de antibióticos como la clortetraciclina es común en los programas de becerros para disminuir la diarrea y los problemas respiratorios. El uso de otros antibióticos, como Rumensin, ya es generalizado. Sin embargo, aunque el Rumensin (monensina sódica) es técnicamente un antibiótico, no fue objeto de tanto escrutinio porque no es considerado un fármaco relevante para los seres humanos, ya que es usado solo para mejorar la eficiencia alimentaria y no para promover el crecimiento.

Minimizando el uso de antibióticos en la granja

La mayoría de las granjas con las que trabajé a lo largo de los años siempre se han preocupado por minimizar el uso de antibióticos para al menos lograr ahorros de costos. Aunque desde hace años existen datos básicos sobre la eficacia de estos productos, es posible que el costo adicional, que no siempre puede ser estimado, sea considerable. Además, los costos de otros fármacos terapéuticos inyectables también han aumentado excepcionalmente en los últimos años. Si existe la oportunidad de reducir completamente el uso de antibióticos en el ganado, pero sin dañar la salud y el bienestar de los animales, esa posibilidad debe ser considerada. Esto ayudará a mejorar la percepción del consumidor sobre las prácticas ganaderas y reducirá potencialmente los costos.

Dicho esto, el productor debe trabajar junto con los veterinarios, nutricionistas y el equipo de la granja para desarrollar un plan viable que tenga como objetivo reducir el uso de antibióticos. Esta reducción no ocurre de la noche a la mañana, especialmente si la granja depende en gran medida de estas herramientas, algo que suele ser normal. En segundo lugar, la implementación de un programa de este tipo implica diferentes pasos, ya que son necesarios cambios en varias áreas de la gestión agrícola.

Uno de los aspectos significativos que forma parte del plan de reducción de antibióticos es el programa nutricional. Años de investigación y numerosos estudios han estudiado la relación entre la nutrición y la salud de los animales. Elaboramos programas nutricionales con el fin de alcanzar varios aspectos. Esencialmente, el programa nutricional está diseñado para ayudar en las ganancias de producción, componentes y reproducción. La salud animal es un factor igualmente importante que debe ser considerado cuando se diseña e implementa un programa nutricional. Veamos algunas de las medidas que deben ser adoptadas para ayudar a la salud animal, buscando reducir el uso de antibióticos en la granja:

  1. Nutrición básica y saludable. Si bien esto parece muy básico y demasiado simple, puede ser difícil mantener un programa de nutrición estable y adecuadamente equilibrado, especialmente con la economía agrícola de los últimos años. Mantener un equilibrio adecuado de suministro de nutrientes al animal no es tan simple como parece, especialmente cuando no se puede desperdiciar un centavo. Es importante recordar que la ingestión de materia seca (IMS), el balance de proteínas y energía, los niveles adecuados de fibra, minerales y vitaminas y la digestibilidad general de la ración son factores muy importantes para la producción y reproducción y para la salud y bienestar de los animales.
  2. Ofrecer dietas adecuadas para transiciones, etapas de producción, genética, edad/paridad, medio ambiente, niveles de estrés. Todos estos y otros factores afectan las necesidades nutricionales del animal y deben ser considerados. Cuanto más precisa sea la alimentación de las vacas, mejor será el apoyo a la producción, reproducción y salud (PRS).
  3. Mezcle y ofrezca la comida con la mayor precisión posible.
  4. Ajuste los alimentos como sea necesario cuando cambien los ingredientes (especialmente el forraje).
  5. El abastecimiento abundante de agua limpia y fresca es esencial y no debe ser subestimado en ninguna circunstancia.
  6. Haga lo que sea necesario para reducir el estrés. Eso incluye:
  7. a) Garantizar que haya lechos y locales para descanso suficiente – evite la ocupación excesiva del espacio.
  8. b) Garantizar que haya espacio suficiente en el comedero.
  9. c) Tomar medidas para reducir el estrés debido al calor/frio.
  10. d) Controlar la salud de las piernas y de las patas. Limpie los cascos de acuerdo con lo necesario, usando limas etc.
  11. Mantenga la higiene general de la granja. Eso incluye todas las áreas: corrales, salas de ordeñe, almacén de alimentos, etc.
  12. Controle la presencia de micotoxinas. Las micotoxinas son inmunosupresores y están presentes en casi todas partes. Proporcione un buen adsorbente de toxinas de amplio espectro.
  13. Considere la posibilidad de proporcionar aditivos científicamente probados que mejoren el desempeño sanitario de la vaca y/o ternero.

Ya fueron identificados varios aditivos y productos que afectan positivamente la salud y el rendimiento de los animales. Estos productos incluyen levaduras y paredes celulares de levadura, varios microbios de alimentación directa, aceite esencial (extractos de plantas), adsorbentes de micotoxinas, fuentes de enzimas etc. En muchos casos, el principal efecto de los aditivos alimentarios de esta naturaleza es ayudar a reducir el estrés. Es importante tener en cuenta el conocimiento de que el estrés suprime el rendimiento inmunológico, por lo que las acciones para reducirlo ayudarán a mantener la salud y el rendimiento general del animal.

Existe una cantidad ilimitada de combinaciones de producto/aditivo que pueden funcionar de manera sinérgica para mejorar la salud y el rendimiento de los animales, además de reducir o eliminar potencialmente la necesidad de agregar ciertos medicamentos al alimento. Para obtener la combinación adecuada de aditivos o el uso de aditivos aislados, así como los protocolos generales de manejo de los alimentos, es necesario realizar algunas investigaciones y experimentos para establecer la dosis correcta en todas las producciones.

Ninguna granja es igual, por lo que son necesarios programas diseñados específicamente para cada una. Asegúrese de que todo lo utilizado tenga un propósito específico y esté basado en datos concretos. Cada componente individual tiene un costo, que debe ser identificado y comprobado económicamente. Tiene que haber un retorno positivo de la inversión.

Conclusiones

La presión que sufren los ganaderos y avicultores para reducir el uso de antibióticos llegó para quedarse. Si bien en algunos casos esto puede dificultar la vida y el manejo de la granja, en otros casos obliga a los productores a convertirse en mejores administradores. Los elementos que ayudan a mejorar la gestión (y, con suerte, las ganancias) deben ser vistos como algo positivo que los orienta en la dirección correcta.

Dr. Steve Blezinger es consultor de gestión y nutrición, localizado en Sulphur Springs, Texas. Artículo publicado en la revista «Progressive Dairy».

 

 

 

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Publicado en 11 August de 2020